EE.UU. amplía ofensiva militar terrestre en Latinoamérica

Tras llevar a cabo decenas de ataques marítimos contra presuntas embarcaciones del narcotráfico, el Pentágono proyecta extender sus operaciones de combate hacia territorio continental en América Latina en coordinación con gobiernos aliados.
Mundo17 de agosto de 2026 Redacción EnSanJuan

Luego de un año de intensos bombardeos marítimos unilaterales contra embarcaciones señaladas por presunto tráfico de drogas en las aguas del Caribe y el Pacífico oriental, el gobierno de Estados Unidos se dispone a iniciar una nueva etapa en su estrategia de seguridad regional.

El plan contempla la transición de los ataques marítimos hacia operaciones de combate y patrullajes conjuntos en superficie junto a fuerzas militares locales en diversos países latinoamericanos.

La decisión se enmarca en la política exterior fuertemente intervencionista impulsada por la administración de Donald Trump, la cual catalogó a una veintena de organizaciones criminales y guerrilleras de la región como "organizaciones terroristas extranjeras".

Desde Washington argumentan que la persecución de estos grupos armados debe equipararse a las campañas militares antiterroristas libradas en otras latitudes, al tiempo que analistas advierten sobre los desafíos a la soberanía nacional que implica la presencia activa de tropas estadounidenses sobre el terreno.

Claves:

  • La campaña previa en aguas internacionales dejó más de 200 muertos y decenas de embarcaciones destruidas, generando cuestionamientos de organismos internacionales por la falta de transparencia sobre las evidencias presentadas contra los objetivos civiles o supuestos "narcoterroristas".
  • El despliegue en tierra contempla misiones conjuntas en países como Colombia, Guatemala y Honduras. En territorio colombiano, la iniciativa podría incluir incursiones directas contra grupos guerrilleros como el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

La expansión de la campaña militar abre un fuerte debate geopolítico y diplomático en la región. Mientras algunas administraciones locales han solicitado el refuerzo militar de Washington para combatir la violencia y el crimen organizado, diversos sectores políticos y sociales señalan que la presencia militar directa de Estados Unidos pone a prueba la soberanía y sienta un precedente complejo para las relaciones bilaterales.

FUENTES: AP News, LA Times, Univision, Página/12, Diario Contexto