

Güemes y la toma de un barco a caballo
La escena parecía imposible. Un grupo de jinetes avanzando por las aguas del Río de la Plata para atacar una fragata de guerra inglesa. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió el 12 de agosto de 1806, durante la Reconquista de Buenos Aires. Al frente de aquella carga estaba un joven salteño de apenas 21 años llamado Martín Miguel de Güemes.
Buenos Aires llevaba más de cuarenta días ocupada por las tropas británicas. La invasión había comenzado el 25 de junio, cuando las fuerzas del general William Carr Beresford desembarcaron en Quilmes y lograron tomar la capital virreinal. Mientras los ingleses intentaban consolidar su control sobre la ciudad, desde Montevideo comenzaba a organizarse la respuesta.
El encargado de esa misión fue Santiago de Liniers. Con hombres reunidos en ambas orillas del Río de la Plata, inició la ofensiva para recuperar Buenos Aires. Entre quienes se sumaron a la expedición se encontraba Güemes, un joven integrante del Regimiento Fijo de Caballería que ya había demostrado disciplina y habilidad en el servicio militar.

La mañana del 12 de agosto las tropas de Liniers avanzaron sobre la ciudad. Los combates se desarrollaban en distintos sectores y la tensión crecía a medida que los defensores británicos comenzaban a perder posiciones. Fue entonces cuando un fenómeno natural cambió inesperadamente el curso de una parte de la batalla.
Una pronunciada bajante dejó encallada cerca de la costa a la fragata inglesa Justine. La embarcación, que normalmente debía permanecer protegida por la profundidad del río, quedó inmovilizada y vulnerable. Desde tierra podía verse claramente que el buque ya no tenía capacidad para maniobrar.
Güemes advirtió la situación. Frente a él aparecía una oportunidad extraordinaria. Si lograba alcanzar la fragata, podría privar a los ingleses de una embarcación en pleno desarrollo de la reconquista. La idea era tan audaz como arriesgada: avanzar a caballo por el río hasta llegar al barco.
Junto a otros soldados montados inició la marcha. Los caballos ingresaron al agua y continuaron avanzando. Diversas crónicas describen que el nivel llegaba hasta el cuello de los animales. A cada paso, la maniobra parecía más improbable. Lo que ocurría frente a los ojos de los presentes no respondía a ninguna táctica militar convencional.
Los hombres siguieron adelante hasta alcanzar la embarcación. Los británicos, sorprendidos por aquel ataque inesperado, vieron acercarse a una fuerza de caballería desde un lugar donde jamás habrían imaginado una amenaza. La fragata estaba preparada para enfrentar barcos o ataques desde tierra firme, no para resistir el abordaje de jinetes que emergían desde las aguas del Río de la Plata.
El combate fue breve. Los atacantes lograron imponerse y tomar el control de la nave. La bandera británica fue arriada y la Justine quedó en manos de las fuerzas que luchaban por recuperar Buenos Aires. La operación se convirtió de inmediato en uno de los episodios más singulares de las Invasiones Inglesas.
Mientras tanto, en la ciudad, la situación de los invasores empeoraba. Las tropas de Liniers continuaban avanzando y la resistencia inglesa comenzaba a derrumbarse. Horas más tarde, Beresford aceptaría la rendición. La capital volvía a manos españolas y la Primera Invasión Inglesa llegaba a su fin.
Para Güemes, aquella jornada representó mucho más que una victoria militar. Fue su bautismo de fuego y la primera vez que su nombre comenzó a destacarse entre los hombres que combatían en el Río de la Plata. Todavía faltaban años para que se transformara en el conductor de la Guerra Gaucha y en gobernador de Salta, pero la audacia que definiría toda su carrera ya había quedado demostrada.
Claves:
- La captura de la fragata Justine fue posible gracias a una bajante extraordinaria del Río de la Plata. El fenómeno dejó al buque inmovilizado cerca de la costa.
- La acción encabezada por Güemes es considerada una de las más inusuales de la historia militar rioplatense. Una fuerza de caballería logró abordar y capturar una embarcación de guerra.
- La hazaña ocurrió durante la Reconquista de Buenos Aires. Ese mismo día las fuerzas de Santiago de Liniers derrotaron a los invasores británicos.
- La toma de la fragata constituyó el primer hecho militar destacado de Martín Miguel de Güemes. Años después se convertiría en una de las figuras centrales de la independencia argentina.
FUENTES: Argentina.gob.ar, Gobierno de Salta, Museo Histórico Nacional del Cabildo, Senado de la Nación Argentina, El Arcón de la Historia

