Arqueólogos investigan inscripciones milenarias halladas en tablillas de arcilla que aún no han sido descifradas. El descubrimiento reabre el debate sobre la complejidad de las primeras escrituras humanas.
Un equipo de arqueólogos descubrió en Israel un yacimiento preservado de hasta 400.000 años de antigüedad. El sitio permaneció sellado por el colapso de su techo y ofrece valiosa información sobre los antepasados humanos.