Paleontólogos identificaron los restos fosilizados de un réptil prehistórico en Egipto. La especie fue descubierta en los bloques de caliza de la Gran Esfinge de Guiza.
Paleontólogos confirmaron en Teruel el primer registro de esta especie fuera de Norteamérica. Los fósiles corresponden a un ejemplar que vivió hace 150 millones de años.